DIEZ BENEFICIOS DE LA ESCRITURATERAPIA

07/08/2019

Escribe Haruki Murakami, aclamado escritor japonés, en su novela Tokio Blues: "Soy ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que no las pone por escrito".

 

Y no puedo estar más de acuerdo.

 

Este post está dedicado a ofrecerte diez beneficios terapéuticos que posee el noble arte de escribir. Escribir lo que sea, cuando quieras, donde quieras, en el formato que quieras. Sin necesidad de ser escritor ni proponerte crear una obra maestra, simplemente escribir.

 

Porque como dijo otro gran, grandísimo, autor: "No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir, y decirlo". Fue Oscar Wilde.

 

10 BENEFICIOS TERAPÉUTICOS DEL ARTE DE ESCRIBIR

 

1. A veces nos sentimos sobrepasados por las circunstancias y nos bloqueamos, tanto cognitiva como emocional y conductualmente. Escribir nos ayuda a adquirir una perspectiva más amplia y clara del problema y de las posibles soluciones.

 

2. La escritura también nos puede ayudar a sacar emociones que estamos reprimiendo o que nos están dominando. Cuando consigo expresarlas, a través de "la pluma y el papel", la emoción queda fuera de mí; me libero.

 

3. Lo mismo pasa con los pensamientos: a veces estamos atrapados en una especie de atasco mental, saturados por un montón de neuras provenientes de otros tantos frentes abiertos. Escribir nos ayuda a ordenar y oxigenar nuestra mente casi siempre hiperactiva.

 

4. Escribir también nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos, cuando nos hacemos, de forma más o menos directa, una serie de preguntas: ¿qué me gusta de mí, qué quiero cambiar, cuáles son mis metas, qué dificultades me impiden alcanzarlas...? Mejora mi autoconcepto y, con ello, puede potenciar mi autoestima.

 

5. Escribir es como un entrenamiento: hace que desarrolle mi "músculo" del lenguaje, y esto a nivel terapéutico también es fundamental, porque cuando a través de las palabras soy capaz de precisar qué me pasa, por qué, qué consecuencias tiene, cuáles son mis alternativas... mejoro con ello mi toma de consciencia y, por ende, mi capacidad de sanar heridas emocionales y/o superar determinadas problemáticas.

 

6. De la misma manera, escribir puede potenciar mi creatividad. Y la creatividad, simplemente, es una cualidad imprescindible para la vida del hombre y la mujer modernos: vivimos en un contexto complejo y constantemente cambiante, que siempre va a requerir de soluciones nuevas y búsqueda de alternativas.

 

7. A través de la escritura también podemos desarrollar otras cualidades que tienen un efecto positivo sobre nuestro bienestar psicoemocional, como la gratitud. Yo por ejemplo hago uso de un Diario de Gratitud en el que apunto aquellas cosas que me pasan (o que yo hago) y que despiertan en mí emociones agradables. Ésta es una manera de entrenar la mente para dirigir el foco de atención hacia lo positivo de la vida.

 

8. También facilita la expresión del amor. ¿Te cuesta expresar amor, te gustaría hacerlo más a menudo? Hazlo a través de cartas. Las puedes dirigir a tus familiares, amigos, compañeros, aquella persona que quieres que se vuelva "loca" por ti... incluso a aquellas personas con las que no tienes muy buena relación pero quieres, apartando tu Ego, dar tu brazo a torcer. No lo dudes, escribe una carta de amor al cuñado ése que nunca aguantas y, por qué no, ¡quizá a partir de entonces se vuelva un poco menos insoportable!

 

9. Otra fortaleza que la escritura ayuda a desarrollar es el sentido del humor. Escribir sobre nuestros "grandes" problemas para relativizarlos e incluso ver el lado cómico del asunto, nos puede servir para reducir carga dramática y potenciar uno de los grandes supérpoderes que tiene el ser humano de a pie: su infinita capacidad de reírse del mundo, de la vida y de sí mismo.

 

10. Y por último, para aquellos a los que especialmente les apasiona escribir y no lo hacen nada mal, o para aquellos a quienes, porque todavía no lo han puesto en práctica, les puede llegar a gustar y hacerlo bastante bien, la escritura puede despertar nuestro flujo, que es aquel estado en el que me sumerjo tanto en una actividad que las horas se me pasan volando. Y esto sucede porque estoy haciendo algo que me gusta, que requiere mis habilidades y que tiene un significado para mí. Al concentrarnos tanto, pues, en una actividad agradable, me evado de la mente y de aquellas neuras que me suelen amargar la existencia. Es por ello que se dice que el estado de flujo es uno de los estado que más se asemeja al "sentirse bien" o "estar feliz".

 

Este sábado 10 de Agosto impartiré en Málaga el Taller de Escrituraterapia, en el que haremos distintos ejercicios terapéuticos para poner en práctica nuestra capacidad de autoregularnos emocionalmente mediante la escritura. Será muy interesante, divertido y espero que útil. Así que si estás en Málaga te espero, con "pluma y papel", y si no...

 

... ¡recibe como siempre este abrazo!

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