HISTORIAS CON VALOR TERAPEUTICO

23/08/2017

Soy un convencido profundo del poder transformador de las historias.

 

Las historias nos inspiran.

 

Las historias nos enseñan.

 

Las historias nos cambian.

 

Y nosotros mismos... somos historias. Millones de ellas.

 

Por ello, considero el valor terapéutico de las historias, inestimable.

 

Por ello, quiero recomendarte algunas historias para lo que queda de verano... para que saques un aprendizaje para toda la vida.

 

Una película: BEASTS OF THE SOUTHERN WILD (Bestias del Sur Salvaje).

 

Una película pequeña, muy pequeña... de corazón muy grande. Deslumbró en Sundance, y fue nominada a 4 Oscars cuando no aparecía en ninguna quiniela. Nos cuenta la historia de Hushpuppy, una niña de seis años que vive en una comunidad independiente aislada de las urbes. Un entorno arraigado en la tierra, en la naturaleza, en lo simple, en lo básico... y en el que la sorprendente Hushpuppy deberá hacerse fuerte, para sobrevivir.

 

Una serie: FLEABAG.

 

Una miniserie británica de 6 capítulos en tono de comedia y que ha tenido muy buena acogida entre crítica y público. Fleabag nos cuenta la vida de una joven que intenta, gracias a su sentido del humor, mantenerse con la moral alta, a pesar de que su vida podría calificarse de desastre: su negocio se va a pique, sus ligues van de mal a peor, la relación con su hermana, su padre y, sobre todo, la novia de este último, no es para nada la mejor que podría imaginarse, y... su mejor amiga falleció recientemente. Una historia que nos enseña por qué los lápices llevan goma de borrar en la parte de atrás.

 

Un cuento: EL LABERINTO DE LA FELICIDAD.

 

Una pequeña fábula sobre la felicidad, la infelicidad... y lo que hay en medio: nuestro propio laberinto humano. Escrita por el psicólogo Álex Rovira y el escritor Francesc Miralles, nos cuenta la historia de Ariadna, una mujer de 33 años que ha perdido su trabajo y con él, el sentido a su propia vida, y que un día se pierde sin querer dentro de un laberinto, para volver a encontrarlo, para volver a encontrarse. Una historia muy cortita, que se lee en un rato, y que nos recuerda muchas obviedades sobre el bienestar. Obviedades que son necesarias que sean recordadas porque precisamente lo obvio tendemos a obviarlo más, cuando posiblemente sea lo más importante.

 

Espero que como mínimo os distraigan, que os llenen, y que os aporten mucha luz en vuestros particulares laberintos de felicidad. Si se cruzan nuestros caminos dentro de ellos... un abrazo.

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