ALEGATO A LA TRISTEZA

15/01/2018

Hoy es Blue Monday. O eso dicen. El día más triste del año según una ecuación. Por supuesto, como su propio creador ha reconocido (lo puedes ver aquí), esta ecuación no tiene nada de científico y se usó en realidad para fines publicitarios: vender billetes de avión. Si la gente está triste tiene más excusas para viajar, fue lo que debieron pensar quienes tuvieron la idea.

 

El caso es que, de todas maneras, y dado que hoy día existe un día para todo, no me sienta mal que hayan elegido un día para la tristeza. Me parece una ocasión genial para normalizarla, desdramatizarla y, como pretendo hacer con este post, defenderla, exponiendo las RAZONES POR LAS QUE LA TRISTEZA NO ES UNA MALA EMOCIÓN:

 

1. En primer lugar: porque no existen las emociones buenas y malas. Todas las emociones son naturales y cumplen funciones que son necesarias. Si la tristeza no existiera, nos adaptaríamos peor a nuestro entorno.

 

2. Algunas de las funciones de la tristeza son: nos ayuda a reintegrar en nuestra experiencia de vida situaciones vivenciadas como adversas o traumáticas; a través de ella procesamos el duelo o pérdida; facilita la introspección y con ello el cambio; fomenta la conducta de apoyo y altruista.

 

3. A través de las lágrimas que nos provoca la tristeza, llegamos a la catársis emocional (liberación) y nos aliviamos. Así sanamos el dolor emocional.

 

4. Si no existiera la tristeza no sabríamos valorar otros ánimos como la alegría, el placer o el humor.

 

5. La tristeza puede ser una fuente de inspiración y un canal de creatividad. Muchos de los grandes autores de todos los tiempos, en diversas disciplinas (literatura, arte, música, cine), crearon sus mejores obras encontrándose inmersos en estados deprimidos. Por un lado la tristeza dirigía sus talentos, y por otro, el arte de crear les ayudaba a transformar su estado de ánimo.

 

Por tanto, si el Blue Monday sirve para algo (que lo dudo), que sirva para esto: para quitarle valor negativo a la tristeza. ¡No te sientas mal por sentirte triste! No añadas culpa o vergüenza o enfado a tu tristeza. No te forjes una identidad permanente a partir de un estado temporal: no eres un triste por sentirte triste, ni tiene una vida de mierda por tener un día triste.

 

La tristeza es necesaria, y puede ser incluso buena, como hemos visto. Así que, ¡permítetela!

 

Piensa que cada lágrima que brote de tus ojos es una semilla que llega al centro de tu corazón y lo hace más grande, más hermoso, más fuerte.

 

¡Viva la vida, y por tanto, viva la tristeza, que forma parte de la vida! No se puede celebrar una sin la otra.

 

Que tengas un día triste o alegre, da igual, pero sobre todo, que tengas una vida feliz. Un abrazo.

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